jueves, 5 de agosto de 2010

NUEVAS CALLES EN LA CIUDAD DE ESTEPA

Estepa, 05-08-2010.

El pasado 29 de julio el pleno del ayuntamiento ostipense acordó, por unanimidad de todos los grupos políticos municipales, aprobar la propuesta de alcaldía sobre la creación en el Cerro de San Cristóbal de una ruta turística de carácter histórico para la puesta en valor de nuestro rico patrimonio. Dicha propuesta contemplaba la designación de una treintena de nuevas nomenclaturas para las calles, viales, plazas y parques del citado otero. Los nombres corresponden a personajes ilustres, instituciones emblemáticas y acontecimientos relevantes de la historia de Estepa. Se aprobaron por el siguiente orden, correspondiendo su numeración a la ubicación en el plano:

1.      Calle SANTIAGO APÓSTOL (PATRÓN DE ESTEPA).

Santiago apóstol en cuanto titular de la Orden de Caballería del Señor Santiago, era el patrón de la misma y de todas las tierras sobre las que ejercía su jurisdicción, como era el caso de Estepa, encomienda, villa y castillo de la citada orden militar desde el 24 de septiembre de 1267, merced a la donación del rey Alfonso X el Sabio. Obviamente, cualquier convento, hospital o encomienda de fundación santiaguista, como la de Estepa, gozaba del alto patronazgo del apóstol Santiago como advocación titular de dicha orden. El caso de Estepa responde a este rasgo común repetido en todas las villas, lugares, iglesias e instituciones dependientes de dicha orden caballeresca. La Orden de Santiago fue la primera institución religiosa (freires), documentada, que llegó y se estableció en Estepa desde 1267. Tras la parroquia de Santa María la Mayor el segundo templo que se erigió en Estepa, hacia finales del siglo XIV, fue la Iglesia de Santiago decorándose con las armas del maestre santiaguista Lorenzo Suárez de Figueroa y con la historia del señor Santiago.

2.      Calle ESCULTOR LUIS SALVADOR CARMONA.

El conjunto de obras de Luis Salvador Carmona (1708-1767) que se conservan en Estepa expresan el sentir y buen hacer de uno de los escultores españoles más relevantes de mediados del siglo XVIII. Su participación en la Real Academia de San Fernando, en la que llego a ser Teniente Director de escultura, perfilará su figura como uno de los artistas más destacados de su época. En los medios oficiales y cortesanos del momento tomó parte activa participando en la magna empresa escultórica del Palacio Real de Madrid y trabajando ampliamente para el Real Sitio de San Ildefonso (La Granja). Su profusa obra escultórica conforma un corpus estético que comienza con una formación dentro del barroco de tradición castellana y andaluza. Continúa con la asimilación de postulados escultóricos cortesanos de carácter italofrancés. Se desenvuelve más adelante en una interesante capacidad creativa de suntuoso espíritu rococó. Hoy día es reconocido como uno de nuestros mejores artistas en su tiempo y se entiende que una importante parte de la escultura española de la segunda mitad del siglo XVIII tiene en Luis Salvador Carmona su indiscutible punto de partida[1].

3.      Calle POETA IBRAHIM AL ZAWWALI.

Abu Ishaq Ibrahim al-Zawwali[2], poeta e ilustre ulema estepeño. Era un ayj de los excelentes en verso y prosa de la literatura y los relatos. Era natural de Estepa. Estudió con Abu Marwan Quzman, leyó con él la Mawaa y el Sihab, dándole su certificado. También fue discípulo de Al-Qasim Dahman, seguidor de Ibn Jayr y alumno de Abu Rizaq al-Sulami[3]. Igualmente leyó con Abu Isaq Farqad, y con Abu Muammad Abir, los cuales le dieron también su certificado. Con él estudiaron buen número de maestros y condiscípulos. Murió en Marrakech a finales del año 616 de la Hégira (1220)[4].

4.      Calle POETA ALI AL NAFZI.

Ali Amad Sulayman al-Nafzi[5], poeta estepeño que vivió en Granada. Leyó a Abu Bar al-Kafif, instruyéndose con él en lengua árabe. Estudió, sobre todo, con Abu-l-Qasim[6]. Era un alfaquí buen conocedor del rito malakí, a cuya interpretación estuvo dedicado, aportando innovaciones en sus procedimientos. Vivía todavía en el 613 de la Hégira (1216-1217)[7].

5.      Calle BATALLA DEL MADROÑO.

La batalla del Madroño acaeció el 11 de abril de 1462, en tiempos de Enrique IV. Al perecer deseoso Muhammad XI, sultán de Granada, de aprovechar en su favor los sucesos infelices del reinado de Enrique IV, envió a su hijo Abu al-Hasan Ali ben Saad conocido como Ali Muley Hacen con un ejército de quince mil infantes y dos mil quinientos caballos, a correr los campos cristianos de la Banda Morisca. Entró talando los campos de Estepa, saqueó su arrabal, robó los ganados, y con muchos cautivos se volvía a Granada. El primogénito conde de Arcos y el alcaide de Osuna marcharon al socorro del castillo de Estepa. Al llegar a la ciudadela ostipense se informaron por su alcaide Martín Gutiérrez de los Ríos de la hueste numerosa del granadino. En el sitio que llaman Peña Rubia, en la sierra de Estepa, dieron alcance a la retaguardia, y la siguieron hasta la atalaya del Madroño donde se entablo una ruda y legendaria contienda. El referido alcaide santiaguista Martín de los Ríos, señor del mayorazgo de Morillo y comendador alcantarino de Benfayan, murió en dicha batalla[8].

6.      Calle SOR MARÍA DE SANTA CLARA.

Nació en Estepa en 1583. Hija de Juan Bautista Centurión, III Marqués de Estepa, y de María Fernández de Córdoba (Marquesa de Armunia). Fue la madre fundadora y primera abadesa del Convento de Santa Clara de Estepa en 1599, también fundó el Convento del Santo Ángel de Granada. Vivió y murió con fama de santidad y entre la comunidad clarisa se conservan numerosos testimonios de sus virtudes, extraordinaria penitencia, obras de caridad, humildad, profecías y milagros que se le atribuyen[9].

7.      Parque MARQUÉS DE ESTEPA.

La familia genovesa de los Centurión adquirió a la Corona la posesión del estado de Estepa y sus anexos en 1559, dicho señorío se extinguió en el siglo XIX. El título de Marqués de Estepa fue concedido por Felipe II a Marco Centurión Ultramarino en 1564. De los quince marqueses, de este título, que ha tenido Estepa hasta la actualidad son de destacar: Adán Centurión Ultramarino (+1568) que fue titular del Señorío de Estepa (1559) y Juan Bautista Centurión y Negroni (III marqués) que fue el fundador de los conventos estepeños de clarisas y franciscanos.
Adán Centurión y Córdoba (1585-1658) nació y murió en Estepa, fue menino del príncipe Felipe (III). Su dedicación e interés por la Antigüedad Clásica le llevo a realizar y patrocinar estudios e investigaciones sobre historiografía, numismática, epigrafía, genealogía, bibliografía y arqueología, entre otras disciplinas históricas, por lo que fue considerado una de las mayores figuras de la erudición andaluza en el Siglo de Oro[10]. Juan de Córdoba y Centurión era hijo natural del anterior. Debió nacer hacia 1620. Estudio en el Colegio Mayor del Arzobispado de Salamanca y sirvió más tarde en la Real Hacienda. Trabajo para la Corona en la recaudación de impuestos del reino de Galicia, Portugal, Sevilla y Valladolid, en 1658 pasó al Consejo de Indias. En su casa palacio de Lora de Estepa creó un interesante e incipiente museo arqueológico, fue un destacado coleccionista de obras de arte cuya inclinación cultural y decidida vocación de anticuario le llevo a desarrollar numerosas actividades eruditas que pretendían arraigar y fomentar en Estepa su milenario legado histórico.

8.      Calle MADRES CLARISAS.

La fundación del Convento de Santa Clara tuvo efecto seis meses después de haberlo solicitado el Concejo de la Villa. Merced al patrocinio de los III Marqueses de Estepa, el día 9 de enero de 1599 entraron las religiosas fundadoras. En 1621 estaba concluida la iglesia y seguían ampliándose las dependencias del convento. En este templo la abigarrada pintura mural de escuela sevillana data de finales del siglo XVII. La vida en clausura de las monjas clarisas gira en torno a la contemplación, el silencio, el trabajo y la oración. En todo tiempo ha sido este cenobio fructuoso en virtuosas religiosas, como la Venerable Madre Sor María de Santa Clara, Sor Gertrudis de las Llagas, Sor María de la Corona, Sor María de Cristo, Sor María de la Visitación, Sor María de Jesús y Sor Catalina de San Buenaventura, entre otras[11].

9.      Calle DIEGO DE SALAZAR.

Según la tradición, al perecer, nació en Estepa hacia 1659 y murió en Sevilla en 1709. Fue racionero y maestro de capilla de la catedral sevillana entre 1685 y 1709. Comenzó sus estudios musicales como niño del coro de la Catedral de Sevilla. Es poco lo que se sabe de sus primeros años como músico profesional, aunque se tienen noticias de que antes de aceptar el magisterio de capilla de la catedral hispalense desempeñó esta misma labor en Estepa bajo el amparo de los marqueses y la vicaría eclesiástica ostipense. El 26 de noviembre de 1685 fue nombrado maestro de la catedral. Con motivo del fallecimiento de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II, Diego de Salazar compuso una misa de réquiem y los oficios de difuntos. Compuso numerosas obras para la capilla de música de la catedral, de las que se conserva himnos, lamentaciones, misas, motetes, salmos y numerosos villancicos. Sus obras se interpretaron en España y sobre todo en Hispanoamérica, por lo que alcanzo fama de compositor destacado. Murió casi sin recursos económicos, pero estimado por todos sus compañeros por su celo, aplicación, mérito y cualidades en el magisterio musical. Como reconocimiento el cabildo hispalense le concedió el privilegio de ser enterrado en la catedral[12].

10.  Plaza de la ORDEN DE SANTIAGO.

La Orden Militar de Santiago nació en Cáceres en 1170 y lo hizo a instancias del rey Fernando II de León. En un principio surgió como cofradía de caballeros liderada por Pedro Fernández de Fuentencalada pero al poco tiempo, en febrero de 1171, se transformo en milicia religiosa gracias a un acuerdo con el arzobispo de Santiago del que recibió nombre y rentas a cambio del compromiso de vasallaje. Antes de 1175 se independizó desplazando su núcleo de poder a Castilla y dotándose de una regla religiosa independiente que la vinculaba directamente a la Sede Apostólica. Esta orden militar nació pues como una congregación nobiliaria de carácter laico creada por la monarquía leonesa como bastión defensivo de los territorios conquistados. Intentaba controlar las acometidas almohades y preservar el ámbito de expansión leones frente a los reinos vecinos de Portugal y Castilla[13]. El 24 de septiembre de 1267 el rey Alfonso X el Sabio entregó el castillo de Estepa y sus anexos a la Orden Militar de Santiago. Dicha congregación religiosa estará presente en la villa ostipense hasta 1559 conservándose en la actualidad interesantes vestigios santiaguistas como el recinto amurallado, la Torre del Homenaje (h. 1390), o la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor (S. XV-XVI)[14].

11.  Plaza de la VICARÍA DE ESTEPA.

Desde mediados del siglo XIII la jurisdicción eclesiástica de Estepa y de sus pueblos perteneció al prior santiaguista de San Marcos de León. En 1559 la villa de Estepa con todos sus pueblos se convierte en el señorío de la casa Centurión, luego marquesado de Estepa, pasando la jurisdicción eclesiástica del rector santiaguista de León a los marqueses como patronos de la villa de Estepa y su estado. Era pues una circunscripción eclesial independiente. El vicario era juez eclesiástico ordinario por autoridad apostólica, fueron 24 los vicarios generales y 15 las parroquias que tuvo la vicaría ostipense a lo largo de su dilatada historia. Tenía la vicaría tribunal de primera instancia, fiscal, notario y curia propia que gestionaba quince sedes parroquiales. Al desaparecer esta vicaría vere nullius en 1874, su territorio se incorporó al Arzobispado de Sevilla como arciprestazgo[15].

12.  Calle PADRES FRANCISCANOS.

Desde finales del siglo XVI los religiosos franciscanos intentaron establecerse en Estepa pero no será hasta 1603 cuando obtengan el beneplácito del III Marqués de Estepa, D. Juan Bautista Centurión y Negroni. A partir de esta fecha comienza la construcción de las dependencias conventuales. La Ermita de San Cristóbal en la que se veneraba la Virgen de Gracia fue entregada a la comunidad franciscana, que construyó nueva iglesia conventual, inaugurándose en 1646. La definitiva configuración arquitectónica y decorativa del templo se perfila a lo largo de todo el siglo XVIII. Tras más de cuatrocientos años de vida conventual de la comunidad recoleta ostipense destacan los siguientes padres: Fray Blas de Benjumea, Fray Agustín de la Oliva, Fray Juan de Luna, Fray Francisco de los Mártires, Fray Marcos Centurión, Fray Diego Centurión, Fray Salvador de la Madre de Dios, P. Alfonso Castelo, P. Martín Recio y P. Félix del Buey, entre otros[16].

13.  Calle REINA MARÍA CRISTINA DE HABSBURGO.

Nació en Moravia (1858) y murió en Madrid (1929). Fue archiduquesa de Austria, princesa de Hungría y Bohemia, reina consorte y regente de España por su matrimonio con el rey Alfonso XII en 1879. Hija de los archiduques de Austria, Carlos Fernando e Isabel Francisca. Fallecido Alfonso XII, ejerció la regencia durante la minoría de edad de su hijo, el rey Alfonso XIII desde 1885 hasta 1902. Llegó al Pacto del Pardo con Cánovas y Sagasta, que instituyó el sistema de turnos pacíficos en ejercicio del poder entre liberales y conservadores. En este periodo se promulgaron, entre otras, la Ley de Sufragio Universal y la Ley de Asociaciones. Tuvo tres hijos con Alfonso XII; María de las Mercedes (1880-1904) infanta de España y princesa de Asturias, María Teresa (18821912) infanta de España, y Alfonso XIII (18861941) rey de España. En 1886 concedió a localidad de Estepa el título de Ciudad por su demostrada lealtad a la Corona española. De igual forma entregó el primer donativo para la reconstrucción de la torre de Santa María (Estepa) tras su hundimiento.

14.  Plaza del CONCEJO DE LA VILLA.

El Concejo de la Villa era una asamblea popular de vecinos germen de los actuales municipios y ayuntamientos. Los concejos, estaban vinculados a los fueros de repoblación en la Edad Media y se encargaban de gobernar el territorio con la instalación de colonos. Los ‘propios’ del concejo eran tierras que los reyes cedían al municipio para un uso mancomunado. El primitivo concilium de las comunidades aldeanas pasó a concejo en cuanto organismo dotado de una jurisdicción y de cierta autonomía de gobierno. Se conforma el Concejo de la Villa como una célula de administración del Estado, y como expresión política de la fuerza social de los vecinos. Paulatinamente los concejos fueron perdiendo su primitivo cariz ‘democrático’ como resultado del acceso a dicho organismo de la pequeña nobleza local. El Concejo de la Villa de Estepa estuvo regido por varios alcaides entre los que destacan Lorenzo Juárez de Figueroa (Gallinato), Alfonso Gómez de Godoy, Gonzalo Yáñez de Godoy, Martín Gutiérrez de los Ríos, Martín Altamirano, Alonso de Villarrubia y Diego Pérez de Aceijas. En 1835, las casas del concejo, tras pasar por el castillo y el arrabal se ubicaron definitivamente en el lugar que ocupa en la actualidad el Ayuntamiento[17].

15.  Plaza del MAESTRE LORENZO SUÁREZ DE FIGUEROA.

Lorenzo I Suárez de Figueroa (1344-1409), fue Maestre de la Orden de Santiago entre 1387 y 1409. Su padre era Gomes Suárez de Figueroa, caballero santiaguista que llegó a Comendador Mayor de León. Su madre fue Teresa López de Córdoba, Señora de la Torre de Monturque entre 1357 y 1367. Según los genealogistas, habría nacido en Galicia en 1344, pero parece más cierto que naciera en 1345 en Écija. Se casó en primer lugar con Isabel Mexía y Guzmán con la que tuvo tres hijos: Gomes Suárez de Figueroa, María Suárez de Figueroa y Leonor Suárez de Figueroa. Con su segunda esposa, María Catalina de Orozco, el Maestre tuvo a Catalina de Figueroa. Poco a poco se fue labrando un puesto relevante dentro de la orden de Santiago: Comendador de las Encomiendas de Lobón, Mérida y de la Mayor de León, como su padre, y en 1387 alcanzaba la dignidad de Maestre de Santiago, uno de los puestos más importantes del Reino de Castilla. Fundó el Señorío de Feria que luego sería ducado. En la Torre del Homenaje del castillo de Estepa se encuentra la siguiente inscripción: Esta Torre mando facer Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de Santiago, quien quisiere saber lo que costo, faga otra como ella y saberlo ha. Esta torre albarrana y en la extinguida iglesia de Santiago (h. 1390) se decoraron con las armas de dicho maestre santiaguista[18].

16.  Calle UMAR IBN HAFSÚN.

Umar ibn Hafs ibn Ya`fār, conocido como Omar Ben Hafsún, († 918) fue el líder de una rebelión (880-918) contra el Emirato Omeya de Córdoba. Nació en la comarca de Ronda en el seno de una familia muladí. Era descendiente de nobles visigodos, que tras el establecimiento de los árabes en la península ibérica abrazaron el Islam. Ibn Hafsún reforzó y mejoró las defensas del castillo de Bobastro haciéndolo prácticamente inexpugnable, como se demostraría a lo largo de los más de cuarenta años que resistió los envites de los Omeyas. Durante el emirato de Abdallah las rebeliones internas en Al-Andalus se sucedieron, Omar ben Hafsún aprovechó para firmar alianzas con otros rebeldes y tomar Estepa, Osuna y Écija en el año 889, más tarde ocuparía Baena, Priego y el resto de la Subbética cordobesa. El Emirato consiguió aislarle formando una coalición con los Banu Qasi, una importante familia muladí de la Marca Superior. Abdallah le derrotó en el año 891 en Poley (Aguilar) comenzando así su declive. Continuó la lucha desde Bobastro hasta su muerte en el año 917[19].

17.  Calle CUEVAS DE ORÁN.

            Sabemos de la existencia de las casas cueva desde el siglo XV, durante la Edad Moderna y Contemporánea tuvieron un destacado protagonismo, el cual se prolongó hasta mediados del siglo XX, como es el caso de Estepa. El fenómeno de las casas cuevas se desarrolla allí donde se dan una serie de características climáticas y geológicas, junto con unos condicionantes sociales e históricos. En los pueblos serranos, donde la población se ubicaba primitivamente en un cerro o promontorio, al romper la ciudad el cinturón de las murallas, ésta se fue extendiendo por las laderas del otero creándose los primeros arrabales al dejar la ciudad de ser frontera. Fueron las familias más humildes las que aprovecharon el abrigo rocoso de las pendientes del cerro para poder adaptar sus casas donde vivían junto al ganado. Posteriormente a principios del siglo XX, se rebautizaron como Cuevas de Orán, al ubicarse familias inmigrantes estepeñas, que volvieron de la ciudad argelina, tras fracasar su aventura africana. Estas cuevas permanecieron habitadas hasta el año 1963, año en el que fueron desalojadas, pasando los vecinos al barrio conocido como Chabolismo, un conjunto de viviendas de protección social ubicadas en el corazón de la Coracha. Todavía hay en Estepa numerosas personas que vivieron en esas cuevas y gracias a su valioso y duro testimonio conocemos la crudeza de la vida en aquellos tiempos y la precariedad con la que se subsistía.

18.  Calle ABBADÍES.

Era una dinastía andalusí de origen árabe, gobernantes del reino taifa de Sevilla (1023-1091), también conocida como Banu Abbad. El fundador de la dinastía fue Abú al-Qasim Muhammad ibn Abbad, cadí (juez) de la ciudad. A su muerte en 1042, había creado un estado que, aunque débil en comparación con el extinguido califato, era fuerte en relación a los reinos de taifas que lo rodeaban. Hizo también de su familia los líderes reconocidos de los musulmanes de origen árabe y muladí en contra de los elementos bereberes de al-Andalus, cuyo jefe era el rey zirí de Granada. Ocuparon Estepa (Istabba) a mediados del siglo XI perdiéndola con posterioridad a manos de los Ziríes de Granada. Hacia el 1078 el rey abadí Al Mutamid (1069-1090) y el sultán zirí Abd Allah (1073-1090) acordaron intercambiar el castillo de Estepa (Istabba, bajo el poder de los ziríes) por la fortaleza de Alcalá la Real (Qal’at Astalir, dominada por los abadíes). De esta forma, al igual que al comienzo de las taifas, Estepa paso a formar parte del reino Abadí (Sevilla) y Alcalá la Real volvió a la taifa granadina de los Ziríes[20].

19.  Calle ZIRÍES.

Los Ziríes fueron una dinastía bereber originaria de la Cabilia, una región montañosa de Argelia. Una rama de los ziríes, encabezada por Zawi ben Ziri, se trasladó a Al-Ándalus para servir como mercenarios a las órdenes de Almanzor y, en 1013, fundaría la taifa de Granada, un reino independiente musulmán que surgió en Al-Ándalus a raíz de la desintegración del Califato de Córdoba. En 1057 se anexionaron la taifa de Málaga. Los Ziríes granadinos tomaron a los Abadíes sevillanos el castillo de Estepa (Hins Istabba) a mediados del siglo XI. Hacia el 1078 el rey abadí Al Mutamid (1069-1090) y el sultán zirí Abd Allah (1073-1090) convinieron canjear la fortaleza ostipense (Istabba, bajo el poder de los ziríes) por el castillo de la Mota (Alcalá la Real, dominada por los abadíes). Así como en las primeras taifas, Estepa paso a formar parte del reino Abadí (Sevilla) y Qal’at Astalir volvió a la taifa granadina de los Ziríes[21].

20.  Plaza de OSTIPPO.

La ciudad cartaginesa de Astapa fue destruida por las legiones romanas de Lucio Marcio en el año 206 a. C. según narran los historiadores Apiano y Tito Livio. Tras la conquista romana la ciudad celtíbera pasara a denominarse, según algunos investigadores[22], Ostippo. El procurador Plinio nos indica que la ciudad pertenecía al Conventus Astigitano y se encontraba en la calzada de Hispalis (Sevilla) a Anticaria (Antequera). De igual forma Plinio menciona a Ostippo como oppidum liberum que la reconocía como ciudad libre situada estratégicamente que se gobernaba por sus propias leyes. Parte del territorio de Ostippo era ager publicus y pertenecía al estado Romano. Entre las familias romanas ostipenses destacaban los Aelli, los Anii, los Larii, y los Sempronii. Un fragmento de tabula en bronce recoge la ley fundacional del municipio Flavio Ostipponense. De los restos de época romana conservados destacan las estelas y sillares del Tajo Montero pertenecientes a un santuario, un relieve con guerreros, algunos balsamarios, lápidas, fustes, un dios Hypnos y un fragmento de la Ley de Ostippo[23].

21.  Calle INFANTE ALFONSO DE MOLINA.

Don Alfonso de Molina (1203?-1272?) era Señor de Molina y Mesa (Guadalajara) tras su primer matrimonio con Mafalda Manrique de Lara, heredera de estos territorios. Infante de Castilla y de León, Alfonso de Molina fue el segundo hijo del rey Alfonso IX y de Berenguela I y, por tanto, hermano menor de Fernando III el Santo. Tras su primer matrimonio con Mafalda Manrique de Lara, casó sucesivamente con Teresa González de Lara y con Mayor Alfonso de Meneses, Señora de Montealegre y Tiedra. De este último enlace nacería María de Molina, esposa del rey Sancho IV el Bravo[24]. Tras la conquista del castillo de Estepa en febrero de 1241, su hermano el rey Fernando III el Santo, le entregó a dicho infante la villa ostipense hasta 1267.

22.  Calle OBISPOS ARTEAGA Y CANO.

Fray Juan de Arteaga y Avendaño, Obispo de Chiapas desde 1538, fue religioso de la Orden Militar de Santiago. Era natural de Estepa y sus padres fueron Martín de Arteaga y Avendaño, y Beatriz de Torres. Murió en la capital azteca en 1541. Le sustituyó como obispo en esta región mexicana Fray Bartolomé de las Casas en 1543.
Francisco Cano y Álvarez nació en Estepa siendo sus padres Alonso Cano el viejo y María Álvarez. Llegó a ser predicador y limosnero de Felipe II, así como confesor y secretario de su hermana la infanta Catalina, reina de Portugal. Murió con posterioridad a 1578 siendo Obispo de Faro (Algarve).

23.  Calle SILLÓN DEL REY MORO.

Desde tiempo inmemorial se ha conocido la zona entorno al primer baluarte del flanco Norte más próximo a la Torre del Homenaje como ‘Sillón del Rey Moro’ por la forma de sitial o trono que tiene la afloración pétrea existente en dicho enclave.

24.  Calle KABBÃB IBN TAMÍT.

La importancia estratégica y militar de Hins Istabba (Castillo de Estepa) en el corazón de Al Andalus durante el periodo de las Taifas (hacia 1067) hizo que el adalid militar, de origen beréber, Kabbãb Ibn Tamít se desvinculase de la capital granadina creando un señorío independiente en Estepa. Pero el militar disidente del reino de Granada no lograría conservar su taifa durante mucho tiempo porque los reyes rivales de Sevilla (Abbadíes) y Granada (Ziríes) aplazaron sus contiendas para aliarse eliminando el incipiente poder del insurgente Kabbãb Ibn Tamít.

25.  Calle ABÚ AL ESTIBÍ.

Abú Bakr Muhammad ibn al-Estibí (1213-1276) poeta estepeño del siglo XIII, realizó estudios literarios en Sevilla junto a su compañero el célebre autor andalusí Ali Ibn Saíd y también con el erudito poeta sevillano Ibrahím ibn Sahl al-Isrãili (1248).

26.  Calle REY FERNANDO III EL SANTO.

Fernando III el Santo (1199-1252), rey de Castilla (desde 1217) y de León (desde 1230). Hijo de la reina castellana Berenguela, y del monarca leones Alfonso IX. Durante su reinado se unificaron definitivamente las coronas de Castilla y León, que habían permanecido divididas desde la época de Alfonso VII el Emperador, quien a su muerte las repartió entre sus hijos, los infantes Fernando y Sancho. Durante su reinado fueron conquistadas, entre otras plazas, las ciudades de Córdoba, Sevilla y Jaén. Según narra la tradición medieval estepeña Fernando III el Santo conquistó el castillo de Estepa el 15 de agosto[25] de 1241 onomástica de la Asunción de la Virgen. También cuenta la leyenda que la imagen titular que se venera en la Iglesia de Asunción era la misma que traía consigo Fernando III, de igual forma conocemos que bajo el coro de dicho templo mariano se pintó la escena de la entrega de las llaves de la villa ostipense al monarca castellano-leones.

27.  Calle REY ALFONSO X EL SABIO.

Alfonso X el Sabio (1221-1284) era hijo primogénito de Fernando III, a quien sucedió en 1252. Conquistó el reino de Murcia, Jerez y Cádiz, entre otros territorios. En 1264 se produjo la revuelta de los mudéjares de Murcia y el valle del Guadalquivir. Como hijo de Beatriz de Suabia aspiró al trono del Sacro Imperio Romano Germánico. En los últimos años de su reinado se produjo una importante rebelión sucesoria. Llevó a cabo una activa y beneficiosa política económica, reformando la moneda y la hacienda, concediendo numerosas ferias e instituyendo al Honrado Consejo de la Mesta. También es reconocido por la obra literaria, científica, histórica y jurídica realizada por su escritorio real. Se rodeó de intelectuales latinos, hebreos e islámicos creando la Escuela de Traductores de Toledo la cual elaboró una ingente obra literaria y multicultural germen de la rica prosa en castellano. Alfonso X el Sabio entregó el 24 de septiembre de 1267 a la Orden de Santiago el castillo y villa de Estepa para su defensa, administración y gobierno con plenos poderes.

28.  Calle UTMĀN IBN SAÍD AL-LAJMĪ.

Ibn al-Faradī en su obra Ta’rīj al-‘Ulamā relata la biografía de Utmān ibn Saíd al-Lajmī[26], apodado como Abã al-Asbag, fallecido en Estepa, a finales del siglo X. Este hombre de letras, natural de Sidonia, se traslado de Calsena a Istabba (Estepa) instalándose definitivamente aquí. Ejerció como jurisconsulto en Estepa, dirigía la oración del viernes en la mezquita aljama ostipense y se dedicó, como alfaquí, a la enseñanza de al-hadith hasta su fallecimiento en Istabba[27] en el 983.

29.  Calle ISTABBA.

Entre el 711 y 1241 Estepa era conocida como Hins Istabba (Castillo de Estepa). Durante la monarquía hispano-omeya (756-1031) Estepa fue un distrito aqalim en los que se dividía la kura de Écija (Astiya), aunque también se vinculó a la cora de Rayya (Málaga). Durante el emirato de Abdallah las rebeliones internas en Al-Andalus se sucedieron, Umar Ibn Hafsún aprovechó para firmar alianzas con otros rebeldes y tomar Estepa, Osuna y Écija en el año 889. En la segunda mitad del periodo taifa Istabba perteneció al reino abbadí de Sevilla, si bien conocemos que en el año 1078 Estepa estaba en posesión del zirí granadino Abd Allah el cual se la permutó al abadí Al Mutamid por Alcalá la Real. Durante el periodo almorávide Estepa perteneció, posiblemente, al iqlim de Osuna, mientras que en época almohade Istabba se vinculó al reino de Córdoba. De época islámica se conservan varios tramos de murallas, parte de la alcazaba, la medina y restos de la mezquita (Iglesia de Santa María la Mayor). También se conserva abundante cerámica islámica y símbolos como la mano de Fátima. Entre los personajes musulmanes estepeños destacan los literatos Ibrahim Al Zawwalí, Ali Al Nafzi, Abú Al Estibí y Utmán Ibn Said Al Lajmí.

30.  Calle ASTAPA.

La ciudad de Astapa, de remota antigüedad, fue poblada entre otros pueblos por los cartagineses, enemigos de los romanos. Durante la segunda guerra púnica posesionados los cartagineses de Astapa, tenían en continua alerta a las ciudades romanas de la comarca. Contra estos activos enemigos acudió Lucio Marcio, con ánimo de exterminarlos en el año 206 a. C. Sitiados los astapenses por las legiones, intentaron defenderse pero convencidos de la inutilidad de su empeño, resolvieron antes que rendirse y morir como esclavos hacer una gran pira de leña y colocar en ella a los ancianos, mujeres y niños junto con sus riquezas. Confiaron la custodia de la ciudad a cincuenta mancebos armados que tras la previsible derrota habrían de arrojarse al fuego junto con todos los supervivientes. Ante la inminente contienda se reunieron cuantos eran capaces de llevar armas, jurando darse muerte antes que dejarse vencer. Llenos de arrojo y desesperación salieron al campo de batalla con tal violencia que hicieron vacilar y retroceder a las legiones. Pero los romanos repuestos de la intimidatoria bravura astapense se rehicieron trabando rudo combate hasta acabar con todos ellos. Los romanos furiosos entraron en la ciudad contemplando asombrados como los astapenses se arrojaban y consumían entre las llamas antes que perecer bajo la espada de Roma. Fue tomada la ciudad, pero sin botín de guerra ni cautivos.

31.  Carril de SAN FRANCISCO.

La fundación del convento de la Orden Franciscana en Estepa data de 1603. Se levanto la iglesia conventual sobre los restos de la primitiva Ermita de San Cristóbal, advocación que da nombre al otero donde se ubica. Se concluyeron las obras de la iglesia en 1646. La elegante portada es protobarroca de principios del siglo XVII, mientras que la decoración de su interior se debe al correr del siglo XVIII. La torre se remató en 1661 y la sacristía pertenece al siglo XVIII. El retablo mayor es de escuela lucentina del segundo tercio del siglo XVIII, tanto la Virgen de Gracia como San Cristóbal son advocaciones que presidían la antigua ermita. Los retablos laterales de San Antonio y San Francisco, pertenecen a la escuela antequerana probablemente al taller de los Primo hacia 1740. La magnífica imagen de San Francisco de Asís es obra del escultor cortesano y académico Luis Salvador Carmona en torno a 1743. La Inmaculada del crucero es de escuela granadina del siglo XVIII, la talla de San José se vincula con algún seguidor dieciochesco de Pedro Roldán y la sillería de coro se fecha en 1765 como obra del antequerano Diego J. Márquez y Vega. Los lienzos del presbiterio son de escuela sevillana del siglo XVIII. Además en la nave destacan una serie de pinturas de escuela madrileña del tercer cuarto del siglo XVIII.

32.  Carril de SANTA MARÍA.

Durante el periodo islámico se construyó aquí una Mezquita en el siglo X. Una vez reconquistada la villa en febrero de 1241 se edificó a finales del siglo XIII una iglesia mudéjar de la que se conservan varios arcos apuntados. La fisonomía actual del templo en estilo gótico tardío se debe a finales del siglo XV y al correr del siglo XVI. El retablo mayor es obra de Andrés de Ocampo realizado en 1583 en colaboración con Juan Bautista Vázquez y Juan de Oviedo, aunque fue enmascarado por la redecoración barroca del siglo XVIII. Los retablos colaterales de San Pedro y San Juan Evangelista se atribuyen al antequerano Francisco Primo hacia mediados del siglo XVIII. Los retablos de la Inmaculada y de la Virgen del Rosario son de la segunda mitad del siglo XVIII. La interesante imagen de San Juan Evangelista se vincula a Juan de Mesa y la de San Pedro pontífice a Lázaro Pérez Castellano, ambas hacia 1620. En la nave central se ubica la sillería de coro y un púlpito de jaspes del siglo XVIII. En la capilla bautismal destaca una interesante pila de bateo del siglo XV con emblemas santiaguistas, junto con una talla de San Francisco atribuida a La Roldana. En la sacristía se conservan numerosos lienzos de los siglos XVII y XVIII. De la orfebrería destaca un Lignum Crucis bizantino del siglo XII perteneciente al emperador Manuel I Comneno. La reliquia del cráneo de Santa Inés fue donada (h. 1590) por Dña. Catalina, Reina de Portugal. La cruz parroquial de estilo plateresco, labrada hacia 1580, esta atribuida a talleres palentinos. El órgano es del cordobés Patricio Furriel del siglo XVIII.

33.  Carril de SANTA CLARA.

El convento de Santa Clara fue fundado en 1599 por los Marqueses de Estepa siendo la primera abadesa la hija de estos, Sor María de Santa Clara. En 1621 estaba concluida la iglesia y seguían ampliándose las dependencias del convento. En este templo la abigarrada pintura mural de escuela sevillana data de finales del siglo XVII. Es de destacar su retablo mayor obra del cordobés Pedro Ruiz Paniagua de 1708, así como los colaterales de la Inmaculada y San José con el Niño. El resto de los retablos son de 1715 del ensamblador antequerano Antonio de Rivera. La talla de la Inmaculada es de escuela sevillana de mediados del siglo XVIII, mientras que la de San José con el Niño es de escuela granadina de mediados del siglo XVII, próxima a Alonso de Mena. La Virgen del Pilar ubicada en el manifestador fue donada por el III Marqués de Estepa en 1642. El interesante cancel de 1760 se atribuye al ecijano Juan Ruano. La clausura posee magníficas obras escultóricas como una Santa Catalina de escuela napolitana (h. 1690), numerosos niños de Dios de los siglos XVII y XVIII entre los que destaca uno atribuido a Martínez Montañés, una Dolorosa de la primera mitad del siglo XVIII atribuida a José de Mora, un San Joaquín y un crucificado de mediados del siglo XVIII, ambos del vallisoletano Luis Salvador Carmona. Respecto a la pintura destaca un Nazareno de 1590, una Inmaculada de escuela sevillana de 1620, un Cristo camino del Calvario procedente de Génova de 1670 y lienzos anónimos granadinos, sevillanos, italianos y flamencos de los siglos XVII y XVIII. De la orfebrería reseñar un relicario italiano de finales del siglo XVI y dos ostensorios.

34.  Calle ENCOMIENDA SANTIAGUISTA.

La encomienda santiaguista de Estepa se erigió el 24 de septiembre de 1267 tras la donación que Alfonso X el Sabio hizo del castillo, villa y anexos de Estepa a la Orden de Caballería del Señor Santiago. Entre los comendadores santiaguistas estepeños destacan Juan y Vasco Rodríguez, Juan Tenorio y Álvarez de Toledo, Lope Álvarez de Hinestrosa, Pero López, Gomes Suárez, Comendador Aceijas, Diego González de Mendoza, Martín Sánchez de Valenzuela, Lope Álvarez de Hinestrosa, Fernando de Estepa, Gomes Mexías, Juan Alonso de Robles, Martín de Córdoba, Juan Pérez de Godoy, Lope Ponce de León, Luis de Cárcamo, Juan Portocarrero y Cárdenas, Juan Álvarez de Hinestrosa, Pedro Muñiz de Godoy, y Cristóbal Ossorio y Portocarrero. La encomienda de Santiago en Estepa existió hasta 1559, durante casi tres siglos los santiaguistas erigieron y fundaron la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor (h. 1267), la Iglesia de Santiago (h. 1390), la Ermita e Iglesia Parroquial San Sebastián (h. 1498, 1541), la Ermita de la Vera Cruz (Iglesia de los Remedios, h. 1536), la Ermita e Iglesia de la Concepción (h. 1548), la Ermita de Santa Ana (h. 1557), la Ermita de San Juan Bautista (S. XVI), la Ermita del Cristo de la Sangre (Iglesia del Carmen, S. XVI), el Hospital del Corpus Christi (h. 1507), el Hospital de Santa María (de la Asunción, h. 1509) y la Vicaría Eclesiástica de Estepa (1267-1874), entre otras instituciones.


*Otros posibles nombres dignos de recordar y destacar, en un futuro próximo, en el callejero estepeño son los de: Martín de los Ríos, Sancho de la Garra y Miguel de Beyçama, Tito Livio y Lucio Marcio, Marqués de Cerverales, Hermanos Caballero de Rodas, Ingeniero Carlos María de Castro, Andrés de Rodas?, Juan Borrego Castillo, El Vivillo, El Vizcaya, El Pernales, Juan Caballero, etc.



[1] GARCÍA GAINZA, Mª. C., El Escultor Luis Salvador Carmona, 1998.
[2] Abu Isaq Ibrahim b. Ali b. Ibrahim b. Muammad b. Abd Allah b. Aglab al-Jawlani al-Zawwali.
[3] Abu Abd Allah Muammad b. Abd al Rizaq al-Sulami.
[4] Actas de las I Jornadas sobre Historia de Estepa, 1996.
[5] Ali b. Ali b. Amad b. Sulayman al-Nafzi, Abu-l-asan.
[6] Abu-l-Qasim b. Al-aylasan.
[7] Actas de las I Jornadas sobre Historia de Estepa, 1996.
[8] AGUILAR Y CANO, A., Memorial Ostipense, 1974.
[9] AGUILAR Y CANO, A., Memorial Ostipense, 1974.
[10] DEL BARCO, A. La Antigua Ostippo y Actual Estepa, (1788), 1994.
[11] VV. AA., Clausura, 1999.
[12] Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, SGAE, 1997.
E: Sc, Archivo de la Catedral de Sevilla. E: E, Archivo del El Escorial. GU: Gc., Archivo de la Catedral de Guatemala. BO: Sc, Archivo de la Catedral de Sucre, Bolivia. ME: Pc, Archivo de la Catedral de Puebla, México.
[13] DE AYALA MARTÍNEZ, C. Las órdenes militares hispánicas en la Edad Media (S. XII-XV), Ed. Marcial Pons Historia, Madrid, 2007.
[14] LASARTE CORDERO, M. Estepa, Encomienda Santiaguista 1267-1559; 1977, Sevilla.
[15] Institución Colombina, Archivo General del Arzobispado de Sevilla.
[16] VV. AA., Simposio sobre los Franciscanos en Estepa, 2003.
[17] ORTIZ BENJUMEA, R.; AGUILAR Y CANO, A. Memorial Ostipense, 1974, Estepa.
[18] LASARTE CORDERO, M. La Encomienda Santiaguista de Estepa (1267-1559), 1975.
[19] VV. AA. Historia de España, Madrid.
[20] VV. AA. Actas de las I Jornadas sobre Historia de Estepa, 1994, Estepa, pp. 153-154, 189.
[21] VV. AA. Actas de las I Jornadas sobre Historia de Estepa, 1994, Estepa, pp. 153-154, 189.
[22] Hübner y Tovar.
[23] BLÁZQUEZ MARTÍNEZ, J. Mª. Estepa en época Prerromana y Romana, Actas de las V Jornadas sobre Historia de Estepa, 2002.
[24] LASARTE CORDERO, M. Estepa, Encomienda Santiaguista 1267-1559; 1977, Sevilla.
[25] En la actualidad varios profesores medievalistas coinciden en fechar la conquista de Estepa en febrero de 1241.
[26] Utmān ibn Sa‘īd ibn al-Bašir ibn Gālib ibn Fayd al-Lajmī.
[27] Ahmed Tahiri, Estepa y su entorno en la historia de Al Andalus, VII Jornadas sobre Historia de Estepa, 2008.